Ciclo Cine y Documentales de Garabato en Bar Vía Quilpo

El próximo domingo 02 de junio comienza un nuevo Ciclo del séptimo arte en San Marcos Sierras. La cita será cada domingo en Restobar Vía Quilpo -calle Sarmiento a metros de la Municipalidad, camino al Alfa-, donde Radio Garabato y el programa «No somos buenos» (con Daniel Samprosky, domingos 10 a 13 hs), darán inicio al Ciclo de Cine y Documentales de Invierno en Restobar Vía Quilpo, con entrada libre y gratuita, ambiente climatizado y algo rico para tomar y comer.

Los dos primeros fines de semana de junio se proyectarán:

Dom. 02 de junio, 19 hs

«7 días en la Habana» (Benicio del Toro, Puerto Rico, 2012).

Dom 09 de junio, 19 hs
«Cuando el río suena» (Verónica Rocha; Cruz del Eje, 2003). Documental sobre una catástrofe cruzdelejeña.

Sinopsis
02 de junio, 19 hs
7 días en la Habana». El film del portorriqueño Benicio del Toro retrata a La Habana con mil y una historias que se entremezclan en una ciudad emblemática, que sufre cambios a pasos acelerados.

Emir Kusturica, Daniel Brühl, Josh Hutcherson recrean la historia de
Teddy Atkins, un joven turista norteamericano que viaja a La Habana por primera vez. Su chofer, un conductor de taxi cubano de mediana edad, diplomado en ingeniería, le ofrecerá un tour de la ciudad que será de todo menos convencional.

09 de junio, 19 hs, en Via Quilpo
Cuando el río suena.» (Verónica Rocha; Cruz del Eje, Córdoba, Argentina; 2003; COLOR; 40 minutos).
A partir del imaginario y la memoria colectiva de los habitantes de Cruz del Eje, este documental hila testimonios e imágenes reales sobre el rumor de rotura del Dique Arturo Illia, en un relato vívido y compartido de los vecinos de Cruz del Eje.

«En febrero de 1992, circuló en Cruz del Eje la predicción de una adivina que vaticinaba una gran catástrofe. Posteriormente, la noche del 22, los habitantes de Cruz del Eje se vieron alarmados por una noticia que corría de boca en boca: el dique se había roto y la inundación era inminente. De inmediato, toda una ciudad nocturna con sus hospitales y casamientos, velorios, cenas en restoranes y juerga trasnochada se desplazó a la Loma, la arte más alta, a la espera del agua».